Padre nuestro
No mío, ni tuyo. No está privatizado. Es nuestro, nuestra y también Madre.
Que estás en los Cielos
No en las cuatro paredes de un lugar y tampoco en mi particular manera de creer
y de creerte cuando estamos en crisis.
Padre nuestro
No mío, ni tuyo. No está privatizado. Es nuestro, nuestra y también Madre.
Que estás en los Cielos
No en las cuatro paredes de un lugar y tampoco en mi particular manera de creer
y de creerte cuando estamos en crisis.
No me comprometo a realizar tareas en la comunidad de fe a la que pertenezco o en otra institución porque no tengo don alguno.
Las crisis dejan ver lo mejor y lo peor de nosotros. La pregunta es ¿cuál es el significado que habremos de darle a este tiempo?
¿Puedo acaso nacer
otra vez?
Es algo imposible,
esas cosas que tú dices
son difíciles de entender,
pareces más un filósofo
que un rabino.
Escuché reclamar a Dios diciendo, ¿dónde estabas cuando te necesité? Y quizás Él, con toda autoridad, pueda responder "en el lugar que tú me habías designado".
Hay tiempos en que alabar a Dios no nos sale de manera espontánea, nos cuesta hacerlo.
Wesley estaba angustiado por la falta de poder que la Iglesia tenia para alcanzar la gran mayoría de los británicos. Dios creó un descontento tan grande en el corazón de Wesley que el abandonó los modos convencionales de ministerio y experimentó con varios enfoques innovadores. Para sorpresa de todos, el reavivamiento espiritual estalló en Inglaterra y más allá. Si eres como yo, usted puede preguntarse, "Si Dios puede hacer eso, entonces, ¿por qué no ahora?"
Siete prácticas surgieron como características del movimiento metodista primitivo.
Adaptado del libro "Muéstrame tu rostro" de Ignacio Larrañaga.
La oración nos lanza a la frontera de la vida espiritual. Es una investigación original en un territorio no explorado. La meditación nos introduce en la vida profunda. El ayuno es un medio acompañante, pero la disciplina de la oración nos lleva a la obra más profunda y más elevada del espíritu humano. La verdadera oración crea la vida y la transforma. "La oración -la oración secreta, ferviente y de fe- está en la raíz de toda santidad personal", escribió William Carey.
La Iglesia, por medio de su culto, se hace ella misma, toma conciencia de sí misma y se confiesa a sí misma. El culto permite a la Iglesia aparecer como tal. En el AT, la palabra qahal designa la asamblea del pueblo salvado de Egipto y confirmado como pueblo santo en el Sinaí (Dt 4.10). Y en el NT la palabra Iglesia, ecclesía, no es en primer lugar ni un término jurídico ni sociológico, sino, de forma muy vigorosa, litúrgico. Como lo hace notar acertadamente P. Brunner:
Se puede decir que el culto como asamblea de la comunidad cristiana en nombre de Jesús es el modo de aparición más central de la Iglesia sobre la tierra. Esa asamblea es la epifanía de la Iglesia.
Dar a Dios, a través de la Iglesia, significa dar con alegría. Esto es, ofrecerle agradecidos parte de lo que Él ha puesto en nuestras manos: energías, tiempo, interés, dinero... Como toda actitud cristiana requiere un aprendizaje. Esta obra de Carlos T. Gattinoni, como su título lo indica, es el “manual” donde, nutriéndose de la doctrina bíblica, el cristiano aprenderá a ofrendar y ofrendarse con alegría.
Esta noche estamos celebrando el nacimiento de Jesús. Ya han pasado unos 2000 años desde aquel acontecimiento. Nosotros estamos de este lado de la historia y celebramos lo que ya sucedió, pero hubo un profeta que estaba del otro de la historia (más de 700 años antes del nacimiento de Jesús) que predijo lo que iba a suceder: Dios nos iba a dar un niño. Dijo el profeta Isaías:
¿Recuerdas? Un pesebre, el lugar donde comían y vivían los animales, era lo único que quedaba para que el Salvador del mundo tuviera un lugar, y no se quejó por ello.
Antes de cenar, y cuando ya llegamos todos, hagamos un lugar y un tiempo para el invitado central de esta fiesta: Jesús, el niño Dios, Emmanuel, Dios con nosotros. Esto es, Dios en nuestras vidas.
Compartimos un archivo PDF con un propuesta de celebración breve para la mesa familiar de Nochebuena.
Este recurso brinda materiales útiles para la preparación del culto y la predicación. En este caso, se presenta para los meses de diciembre de 2019 y enero de 2020.
Paradigmas en el contexto global de la Misión de Dios
Versión Español revisada 8 de Agosto, 2015
Revisar la pedagogía de Jesús, nos lleva a examinar el sistema educativo de su tiempo. Ver
de qué manera la educación cumplía sus fines y si estaba al alcance todos. ¿Quiénes eran
los que impartían la educación? ¿De qué manera llegaban a los alumnos? ¿Qué métodos se
empleaban? ¿Cuál fue la incidencia de la enseñanza de Jesús en el pueblo?
Trataremos de dar respuesta a estas inquietudes y establecer claramente la pedagogía de
Jesús y las técnicas utilizadas para dar a conocer al pueblo todo lo referente al reino de
Dios.
Es interesante analizar las técnicas que utilizó Jesús para su pedagogía, tales como las
parábolas, las preguntas, las metáforas, las ironías, los símbolos y otras.
El discipulado, en la Biblia, es considerado como un estilo de vida, una forma de pastoreo personalizado y una estrategia para el cumplimiento de la Misión. En varios textos de la Biblia se relatan visiones que Dios da a su pueblo para el cumplimiento de un propósito. Esas visiones siempre tenían el objetivo de traer una orientación o dirección; en otros casos, Dios las utilizaba para llamar la atención a algo que Él deseaba comunicar lo que quería fuese hecho. De alguna manera, las visiones eran un medio de Dios para comunicar su voluntad al pueblo y motivarlos a ponerla en práctica.
En el Antiguo Testamento, muchos líderes fueron llamados por Dios para guiar, orientar y pastorear a Su pueblo. Tal el caso de los profetas, jueces, reyes y maestros de la ley. En el Nuevo Testamento, una vez más Dios nos orienta a hacer su voluntad a través de Jesucristo y nos renueva la visión del discipulado (Mateo 28:19-20). El discipulado no es un programa, es algo más que eso, es la puesta en práctica de ser fiel al Señor y llevar Su palabra a otros que no la conocen.
Para que eso ocurra, necesitamos comprender a cabalidad el discipulado. ¿Qué es y qué no es discipulado? ¿Cómo ocurre? ¿Qué pretende? ¿Cómo vivenciarlo en la práctica? ¿Qué se espera de los que se envuelven con el discipulado (expectativas)? ¿Cómo y dónde ocurre?. Eso implica que debemos saber qué es el discipulado, considerar que es necesaria la integralidad del cristiano (bio-psico-social-espiritual), tener en cuenta el llamado personal del cristiano para una vocación universal, y practicar la ética del amor a sí mismo, para poder amar a los demás.