Dios, ¿dónde estabas cuando te necesité?
Escuché reclamar a Dios diciendo, ¿dónde estabas cuando te necesité? Y quizás Él, con toda autoridad, pueda responder "en el lugar que tú me habías designado". A ésto no lo vemos en clave de reclamo, sino de necesidad. Debemos darle lugar a Dios para que se instale en nuestras vidas. Podemos arrogarnos, haber pasado tempestades, atravesado pantanos, pero ¿cuántos más se aparecerán en tu vida sin que todavía hayas logrado hacer pie?. No te olvides que él es la roca que nos dará firmeza en las pisadas, el pantano no es el fin sino el principio de un tiempo nuevo.
Amén.
"Puse mi esperanza en el Señor, y él se inclinó para escuchar mis gritos; me salvó de la fosa mortal, me libró de hundirme en el pantano. Afirmó mis pies sobre una roca; dio firmeza a mis pisadas." Salmos 40:1-2 DHH.
