Velad conmigo
0
0
En la soledad me miro, con la angustia entre las manos te platico, me reconfortará saber que me entiende Maestro mio. Triste y solo te cuentan los evangelios, angustiado te describen sus versos, lleno de pasión por nosotros, aunque infieles lo olvidamos, ilustre Maestro. En esa amarga escena nos pediste "velad conmigo" no por la necesidad de nosotros ni de nadie ¡oh Maestro!, pero si con el anhelo de verme de pie y despierto, aunque ya sabrá, que solo de carne y hueso estoy hecho. Hoy mis amigos me dejan velar pues cansados están, ¡pobre mortal de mi! con la necesidad de compañía sentir, velad conmigo Maestro, que la angustia llega y vaya que sabes de esto, o si por un instante llegara ¡a tu habitación mi Señor!. Hazme un espacio a tu lado, que esta noche la velamos Tu y yo, Maestro amado.
