Tolerancia
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"No destruyamos la obra de Dios por causa de la comida" Romanos 14:20
Si habia algo que preocupaba a Pablo, era justamente la armonia en la
Iglesia. Y en Romanos y en Corintios, toca el tema de la comida.
Si uno lo lee hoy, hasta parece algo de poca importancia. Pero para la
iglesia de ese momento era un tema terrible.
La realidad era que la gran mayoria de los primeros cristianos eran
judios. Hombres que habian vivido y heredado una serie interminable de
normas y reglamentos para vivir. Dentro de los cuales estaban las
prohibiciones de comer carne de reptil o de cerdo.
El cristianismo trae la libertad de estas normas, y aquellos que
recibieron a Cristo se encontraron con una nueva regulacion para sus
vidas. Ya no existian tantas leyes prohibitivas, habia un concepto
basado en el respeto y en el amor.
Y era inevitable el choque en la iglesia de ambas posturas. Por un
lado los judios que se habian formado con la rigurosa ley de Moises,
que mantenian sus costumbres, y por otro lado los gentiles, que se
negaban a cumplirlas, y las criticaban.
Pablo en todo momento sostiene la necesidad de conciliar. De no actuar
con dureza, de no criticar, ni menospreciar, ni censurar la actitud
del otro, sino de buscar lo mejor. Y termina el tema con este texto
magistral. No podemos destruir la obra de Dios por una discusion de
comida. Que cada uno actue con santa conciencia.
Hoy son otros los temas que discutimos, y tambien hay posturas mas
abiertas y mas cerradas. Y cada uno tiene su razon. Y hay tanta
intolerancia como en los tiempos de Pablo.
Nadie habla de cambiar la doctrina. Porque la doctrina no se negocia.
Lo que la Biblia enseña taxativamente, no puede ni debe cambiarse.
Pero hay costumbre (el que lea entienda) que generan discusion.
Debemos apender a escuchar, y a no creer que nuestra posicion es unica
Cualquiera sea el motivo de la diferencia de opiniones: NO DESTRUYAMOS
LA OBRA DE DIOS.
REFLEXION - La intolerancia es mala consejera.
Si habia algo que preocupaba a Pablo, era justamente la armonia en la
Iglesia. Y en Romanos y en Corintios, toca el tema de la comida.
Si uno lo lee hoy, hasta parece algo de poca importancia. Pero para la
iglesia de ese momento era un tema terrible.
La realidad era que la gran mayoria de los primeros cristianos eran
judios. Hombres que habian vivido y heredado una serie interminable de
normas y reglamentos para vivir. Dentro de los cuales estaban las
prohibiciones de comer carne de reptil o de cerdo.
El cristianismo trae la libertad de estas normas, y aquellos que
recibieron a Cristo se encontraron con una nueva regulacion para sus
vidas. Ya no existian tantas leyes prohibitivas, habia un concepto
basado en el respeto y en el amor.
Y era inevitable el choque en la iglesia de ambas posturas. Por un
lado los judios que se habian formado con la rigurosa ley de Moises,
que mantenian sus costumbres, y por otro lado los gentiles, que se
negaban a cumplirlas, y las criticaban.
Pablo en todo momento sostiene la necesidad de conciliar. De no actuar
con dureza, de no criticar, ni menospreciar, ni censurar la actitud
del otro, sino de buscar lo mejor. Y termina el tema con este texto
magistral. No podemos destruir la obra de Dios por una discusion de
comida. Que cada uno actue con santa conciencia.
Hoy son otros los temas que discutimos, y tambien hay posturas mas
abiertas y mas cerradas. Y cada uno tiene su razon. Y hay tanta
intolerancia como en los tiempos de Pablo.
Nadie habla de cambiar la doctrina. Porque la doctrina no se negocia.
Lo que la Biblia enseña taxativamente, no puede ni debe cambiarse.
Pero hay costumbre (el que lea entienda) que generan discusion.
Debemos apender a escuchar, y a no creer que nuestra posicion es unica
Cualquiera sea el motivo de la diferencia de opiniones: NO DESTRUYAMOS
LA OBRA DE DIOS.
REFLEXION - La intolerancia es mala consejera.
