Image

Poema: Gracias amigo Jesucristo

0

Llevaba el mundo en los hombros,

dolor en las espaldas,

y me apretaban más hondo.


Sentía cada paso por la tierra

abriendo fango.

Cada mano entre las rosas

se me hería en las espinas.

El amor se hacía más largo.


Y los hombres solitarios

que no hablan

porque nadie los escucha

los hombres encerrados

en su angustia.


El amor que no se dice,

el amor que nadie escucha...

Y Tú comprendiste.

Mi angustia era tu angustia.

Era un dolor casi hermano,

y me tendiste tu mano.


Había perdido la risa.

Tú la volviste.

Confiaste, esperaste,

escuchaste

y me tendiste tu mano.


Por eso escribo de adentro:

¡Amigos siempre!


Y ¡gracias!


Suscripción gratuita

Te avisaremos cuando agreguemos nuevos recursos. No te enviaremos más de uno o dos mensajes semanales.