MUROS DERRIBADOS

0
“... no ya como esclavo...” (Filemón 16 a)

Gálatas 3:28
“Ya no hay judío ni griego no hay esclavo ni libre no hay varón ni mujer porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”

Cuando las topadoras y martillos neumáticos comenzaron a hacer añicos el muro de Berlín, toda la humanidad vio en aquel evento un símbolo de lo que significa la restauración de las relaciones humanas en todos sus niveles.
Cuando Pablo está intercediendo por Onésimo para que sea recibido como más que un esclavo, está derribando uno de los grandes muros de separación social de aquella época.
Pablo sabía que ahora Onésimo gozaba de una libertad interior que relativizaba la esclavitud exterior. Sin embargo, se anima a solicitar de Filemón que renuncie espontáneamente a sus derechos, declarando la libertad de su esclavo.
Aun hoy los cristianos debemos animarnos a levantar la voz, siempre que haya un muro de opresión y de injusticia entre los hombres.

Oración:
"Señor, ayúdanos a predicar en este día la buena noticia de la reconciliación entre los hombres, a volvernos contra los muros que en nuestro país producen enemistades".

Compartir

Más recursos

Sponsor


Suscripción gratuita

Te avisaremos cuando agreguemos nuevos recursos. No te enviaremos más de uno o dos mensajes semanales.