Manteniendo la perspectiva correcta
0
0
¿Sabías que una sencilla taza de café contiene suficiente humedad para llenar de bruma todo tu vecindario con neblina de casi dos metros de espesor?
Es impresionante como una pequeña cantidad de agua - dispersa de manera ultra fina - puede estorbar nuestra visibilidad casi completamente.
Tendemos a molestarnos cuando la bruma tiende a estorbar nuestro peregrinaje, porque olvidamos que el sol sigue brillando en todo lo alto- ¿Porqué nos molesta tanto? Porque fallamos en mantener la perspectiva correcta.
El hombre de estado británico William Wilberforce comentó en cierta ocasión, "Los objetos de la vida presente llenan el ojo humano con una falsa magnificación debido a su inmediatez". Los problemas y lo que conllevan a menudo actúan como esa bruma para obscurecer nuestra situación presente. Nos mantienen distanciados de mirar las cosas en la perspectiva adecuada.
Los sicólogos nos dicen que el 45% de los que nos preocupa es pasado y 45 % es futuro (Sobre salud nos preocupamos un 30%). Solamente una de cada diez cosas que nos preocupan van a suceder en realidad - y usualmente no podemos hacer nada de nada al respecto.
Jesucristo nos dijo. "No os preocupéis por el día de mañana, pues cada día trae su propio afán" (Mateo 6:34). La Biblia también dice:: "No estéis ansiosos por nada" (Fil. 4.6) Nos preocupamos cuando fallamos en mantener
una perspectiva verdadera de nuestras circunstancias.
En ocasiones tratamos con nuestros problemas y pruebas como si fueran un comercial de TV, corremos por todos lados pensando en que lo vamos a resolver en 30 segundos. Cuando no podemos, entonces entramos en pánico.
Intentamos con cada opción que creemos va a solventar nuestros problemas y dificultades, cuando ninguno de estos funciona entonces nos volvemos a Dios como último recurso.
Pero debes saber que no hay emergencias en el cielo. Dios se preocupa de nuestros problemas.
Él no nos ha creado para ser autosuficientes en satisfacer nuestras necesidades, Él nos creó para
depender de Él.
A.W. Tozer escribió, "El hombre que alcanza una creencia correcta de Dios es aliviado de diez mil problemas temporales, pues él mira de una sola vez que estos tienen que tratar con asuntos que en su mayoría no le concernirán por mucho tiempo".
¿Estás enfrentando una difícil situación, amigo mío? ¿Está tu camino envuelto en una espesa bruma? Dios no ha permitido que suceda esta situación para entrar en tu vida a desanimarte o derrotarte. Cada prueba
que tú y yo enfrentamos es una oportunidad para que Dios demuestre quien es Él para nosotros - Aquel en quien podemos confiar sin importar las circunstancias.
El rey Ezequías miró una demostración del cuidado de Dios en una forma dramática. Medita en Isaías 37 y grábate la manera en que Ezequías se comportó cuando tuvo un problema muy grave.
1. Ezequías se enteró que él tenía un problema (37:1).
2. Él quiso conocer que decía la palabra de Dios acerca del mismo (37:2-7).
3. Él no permitió que nada distorsione su perspectiva (37:8-13).
4. Él oró al Señor - primeramente adorándolo, luego presentándole su petición y finalmente pidiendo que Dios sea glorificado (37:14-20).
Usa estos mismos pasos cuando enfrentes un problema o una prueba. Recuerda que es en las circunstancias difíciles que nosotros podemos conocer mejor a Dios.
Es impresionante como una pequeña cantidad de agua - dispersa de manera ultra fina - puede estorbar nuestra visibilidad casi completamente.
Tendemos a molestarnos cuando la bruma tiende a estorbar nuestro peregrinaje, porque olvidamos que el sol sigue brillando en todo lo alto- ¿Porqué nos molesta tanto? Porque fallamos en mantener la perspectiva correcta.
El hombre de estado británico William Wilberforce comentó en cierta ocasión, "Los objetos de la vida presente llenan el ojo humano con una falsa magnificación debido a su inmediatez". Los problemas y lo que conllevan a menudo actúan como esa bruma para obscurecer nuestra situación presente. Nos mantienen distanciados de mirar las cosas en la perspectiva adecuada.
Los sicólogos nos dicen que el 45% de los que nos preocupa es pasado y 45 % es futuro (Sobre salud nos preocupamos un 30%). Solamente una de cada diez cosas que nos preocupan van a suceder en realidad - y usualmente no podemos hacer nada de nada al respecto.
Jesucristo nos dijo. "No os preocupéis por el día de mañana, pues cada día trae su propio afán" (Mateo 6:34). La Biblia también dice:: "No estéis ansiosos por nada" (Fil. 4.6) Nos preocupamos cuando fallamos en mantener
una perspectiva verdadera de nuestras circunstancias.
En ocasiones tratamos con nuestros problemas y pruebas como si fueran un comercial de TV, corremos por todos lados pensando en que lo vamos a resolver en 30 segundos. Cuando no podemos, entonces entramos en pánico.
Intentamos con cada opción que creemos va a solventar nuestros problemas y dificultades, cuando ninguno de estos funciona entonces nos volvemos a Dios como último recurso.
Pero debes saber que no hay emergencias en el cielo. Dios se preocupa de nuestros problemas.
Él no nos ha creado para ser autosuficientes en satisfacer nuestras necesidades, Él nos creó para
depender de Él.
A.W. Tozer escribió, "El hombre que alcanza una creencia correcta de Dios es aliviado de diez mil problemas temporales, pues él mira de una sola vez que estos tienen que tratar con asuntos que en su mayoría no le concernirán por mucho tiempo".
¿Estás enfrentando una difícil situación, amigo mío? ¿Está tu camino envuelto en una espesa bruma? Dios no ha permitido que suceda esta situación para entrar en tu vida a desanimarte o derrotarte. Cada prueba
que tú y yo enfrentamos es una oportunidad para que Dios demuestre quien es Él para nosotros - Aquel en quien podemos confiar sin importar las circunstancias.
El rey Ezequías miró una demostración del cuidado de Dios en una forma dramática. Medita en Isaías 37 y grábate la manera en que Ezequías se comportó cuando tuvo un problema muy grave.
1. Ezequías se enteró que él tenía un problema (37:1).
2. Él quiso conocer que decía la palabra de Dios acerca del mismo (37:2-7).
3. Él no permitió que nada distorsione su perspectiva (37:8-13).
4. Él oró al Señor - primeramente adorándolo, luego presentándole su petición y finalmente pidiendo que Dios sea glorificado (37:14-20).
Usa estos mismos pasos cuando enfrentes un problema o una prueba. Recuerda que es en las circunstancias difíciles que nosotros podemos conocer mejor a Dios.
