Lluvia de estrellas

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"Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón
Contaré todas tus maravillas." Salmo 9:1

Hoy a las 3:55 de la mañana, me levanté antes de que el despertador timbrara,
lo había puesto para las 4:20 hrs.pero no activé la campanilla, deseaba ver la
"lluvia de estrellas" que los medios de comunicación anunciaron de una manera
sencilla y desinteresada, la noche anterior...

Creo que, de haber puesto un poquito más de énfasis en sus palabras y ampliar la información, muchas personas hubieran puesto sus despertadores a la hora mencionada y así disfrutar de un increíble espectáculo, mayor y más impresionante que cualquier filme de ciencia ficción ó Walt Disney...

Les platicome desperté y fuí directamente a la ventana del corredor, como no alcanzaba a
ver totalmente, subí a la terraza y ahí quedé extasiada al contemplar que el cielo
estaba de un azul intenso, la luna llena brillaba casi punto de desaparecer hacia el
poniente, solo unas desvanecidas nubecillas al sur y al norte, el oriente limpio como la noche en que los Reyes Magos seguían la estrella que los guiaría al pesebre del Salvador...en la inmensidad del azul resaltaban como diminutos diamantes algunas "estrellas", de pronto pareció que una de ellas se desprendía dejando una estela a su paso, sentí una profunda emoción y recordé cuando era pequeña y escuchaba a la abuela decir que si veíamos una "estrella fugaz" podíamos pedir un deseo que se cumpliría... faltaban aún veinte minutos para la hora indicada, bajé por una bata más gruesa y cambiar las pantunflas...

Le pregunté a mi marido si deseaba presenciar lo hermoso del cielo, me contestó que después lo vería televisado.

Entré a la recámara de mi hija, suavemente me contestó que lo disfrutara y después le comentara.

Regresé a la terraza de inmediato, me senté cómoda y tranquilamente a esperar. No pasaron ni dos minutos cuando de pronto parecía que el cielo estaba cuajado de brillantes diminutos, que se movían dejando estelas una tras otra, no sabía hacia donde mirar, no fue necesario usar telescopio, estaba al alcance de todas las miradas, bueno de la mía pues ni uno solo de los vecinos alcancé a ver en sus terrazas.

El silencio era impresionante, a esa hora de la mañana casi no se escuchan ruidos en los alrededores. A lo lejos rumbo al sur sobrevolaba un helicóptero, imagino que de alguna televisora como a la media hora otro helicóptero muy alejado hacia el norte de la ciudad, no se escuchaban sus ruidos pero la madrugada era tan límpida que parecía el cielo de un campero lugar y no de nuestro contaminado y querido Distrito Federal.

No cabe duda de que los obsequios que
nos da el Creador son magníficos, únicos y gratuitos y así como este maravilloso
espectáculo, tenemos otros al alcance de la mano y los pasamos desapercibidos, se les llame fenómeno físico, misterios de la naturaleza ó muestra divina.

Para mí, fue un maravilloso, personal y exclusivo regalo de Dios, de rodillas oré, elevando los brazos al infinito ¡Gloria y Honra Señor, por todas sus maravillas!...

Un ferviente deseo salió de mis labios pidiendo su Nombre sea conocido por todos y nazca en los corazones el temor y amor a El sobre todas las cosas le agradecí la vida
el amor que siento me brinda a cada momento la familia los amigos buenos vecinos
las cosas materiales que me rodean y las satisfacciones personales en todas mis actividades.

También le pedí perdón porque no dedico un mayor tiempo para hablar de su Palabra, de su amor y perdón de pecados, porque el servicio social es insuficiente pensé, en todas las personas que no tienen techo, hogar ni alimentos en quienes padecen injusticias están en conflictos espirituales, en guerras ó problemas
políticos y, que por estas circunstancias su sensibilidad se va perdiendo y en consecuencia se van olvidando de Dios ó no lo conocen y se pierden de cosas tan
maravillosas como la que he disfrutado esta madrugada del martes 19 de Noviembre del 2002 dentro de treinta y tres años se podrá presenciar otro suceso semejante ó igual a éste, pero quizá muchas de las personas que hoy lo disfrutamos no estaremos en este mundo.

Confío en la salvación de mi alma porque su Palabra dice que Cristo murió por mí y por eso tengo vida eterna, el mejor regalo que Dios nos da con solo rendirnos a Él, aceptarlo como único Salvador y seguir sus mandamientos.

Sí,le agradecí me despertara para presenciar algo tan bello y emocionante, porque sinceramente creo que Él me llamó para regalarme este momento inolvidable.

Reflexioné al recordar aquella expresión de "pide un deseo", si en todos los
corazones vive y reina Jesús, si hay temor a Dios no hay necesidad de pedir que no exista hambre, sufrimiento, pobreza, guerras, injusticias ni corrupción,
cuando en los corazones exista temor a Dios será el principio de vivir con sabiduría,
amor y justicia social.

Cuando me dí cuenta había transcurrido más de una hora, seguía haciendo un frío
que calaba, tenía las manos dentro del albornoz, pero mi nariz estaba helada. Bajé a
la cocina a prepararme un té de manzana con canela bien caliente, me dí una ducha
me dispuse a preparar el desayuno y, en cuanto percibieron el aroma de alimentos recién preparados, la familia se puso en movimiento, afuera en la calle los ruidos
cotidianos de los chicos corriendo a las escuelas.

La vida sigue su curso normal, mi corazón siente de nuevo la esperanza por un mundo mejor.. ¡Cristo me ama!

Estamos en vísperas de la Navidad, el recordar el Nacimiento de Jesús, llena mi
corazón de alegría y amor este año es especial porque una vez más Dios me ha
concedido la dicha de saber que su Poder es Infinito y Eternal.

"Hazme saber, Jehová mi fin
Y cuánta sea la medida de mis días
Sepa yo cuán frágil soy." Salmo 39:4

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