Las manecillas del reloj
0
0
En 1947, los científicos crearon el reloj del fin del mundo para mostrar simbólicamente lo cerca que ellos creen está el mundo de un holocausto nuclear. En 1953, después que los Estados Unidos probaron una bomba de hidrógeno, las manecillas fueron colocadas 2 minutos antes de la medianoche. Desde entonces han sido adelantadas y atrasadas 13 veces. Cuando más seguridad hubo según este reloj fue en 1991, después que los Estados Unidos y Rusia firmaron un tratado de reducción de armas. Las manecillas fueron colocadas en ese momento 17 minutos antes de la medianoche. Pero en mayo de 1999, después que India y Pakistán detonaron explosivos nucleares, las manecillas fueron avanzadas hasta las 11:51.
Dios también tiene un «reloj». Los aficionados a la profecía siempre han tratado de «colocar las manecillas» prediciendo la «hora cero» del regreso de Cristo. Pero sus fechas han fallado y han dejado a mucha gente desilusionada. Las conflictivas perspectivas sobre el orden preciso de los acontecimientos y la cercanía de su venida han desviado a muchos de la razón primordial que tuvo el Señor para hablar de estos eventos. Él no quería que la profecía se convirtiera en un campo de batalla divisivo, sino en una verdad que uniera a todos los creyentes.
Cuando Jesús habló de su regreso fue para recordarnos que estuviéramos «preparados» (Mateo 24:44). Hemos de servirle fielmente (v.45) atendiendo con fidelidad a las necesidades de los demás. Dejemos las manecillas del reloj de Dios en Sus manos. --
CRISTO VIENE: ¡TAL VEZ SEA HOY!
Dios también tiene un «reloj». Los aficionados a la profecía siempre han tratado de «colocar las manecillas» prediciendo la «hora cero» del regreso de Cristo. Pero sus fechas han fallado y han dejado a mucha gente desilusionada. Las conflictivas perspectivas sobre el orden preciso de los acontecimientos y la cercanía de su venida han desviado a muchos de la razón primordial que tuvo el Señor para hablar de estos eventos. Él no quería que la profecía se convirtiera en un campo de batalla divisivo, sino en una verdad que uniera a todos los creyentes.
Cuando Jesús habló de su regreso fue para recordarnos que estuviéramos «preparados» (Mateo 24:44). Hemos de servirle fielmente (v.45) atendiendo con fidelidad a las necesidades de los demás. Dejemos las manecillas del reloj de Dios en Sus manos. --
CRISTO VIENE: ¡TAL VEZ SEA HOY!
