La gratitud
Muchas personas van por la vida con el sentimiento de ingratitud y se preguntan:
¿Agradecido de que? ¿De no tener dinero? ¿De no tener esposo u esposa? ¿De no tener hijos? ¿De no tener trabajo? ¿De no tener salud? ¿Qué no me ascendieron en el trabajo? ¿Qué no se dio el negocio? Y pare usted de contar las quejas, los reclamos a las injusticias de la vida. ¿Por qué a mí? Este tipo de personas viven reaccionando a todo y son esclavos de la ingratitud.
¿Cuántas veces agradecemos lo que somos y lo que hemos vivido? ¿Cuántas veces solo nos enfocamos en lo que no tengo? ¿Hemos valorado cada momento de la vida? ¿Hemos valorado a las personas que tenemos a nuestro lado? ¿Hemos pensado cuánto más amplia se ve la vida desde el lente de la gratitud?
Tenemos tantas cosas por las cuales estar agradecidos y una de ellas son las personas que están a nuestro lado. Pero, ¿las valoramos?
¿Qué tanto valora usted a las personas que le saludan, que le apoyan, que le comprenden, que le escuchan, que le enseñan, que le aconsejan, que le corrigen, que le alientan, que le animan, o simplemente que están a su lado?
¿Qué tanto valora usted a esas personas con las cuales usted puede llorar?
¿Se ha puesto a pensar que importantes son las personas que están a nuestro alrededor?
