LA DESGRACIA DEL LEGALISMO

0
“... no por obligación, sino voluntariamente”(Filemón 14b)

2º Corintios 9:7
“Cada uno dé como propuso en su corazón no con tristeza ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre”

El veneno mortal para las relaciones fraternales es el legalismo. La fe cristiana se resiste a quedar dentro del cerco del legalismo. Por eso el pedido de Pablo pasa por arriba de ese vallado y corre libremente por el campo de la gratuidad. ¡De gracia recibimos, de gracia damos! (Mateo 10:8)
La desgracia del legalismo es que nos hace obsecuentes y nuestra obediencia se vuelve compulsiva.
La obediencia de Filemón sería un servicio libre, gozoso, desinteresado. Cuando los vínculos quedan prisioneros del legalismo se vuelven huecos, fríos, forzados pero cuando nos damos libertad para amarnos y servirnos, las relaciones se disfrutan y celebran a pesar de las diferencias.

Oración:
"Señor, danos la bendición de transitar este día sirviéndonos unos a otros, guiados por tu Espíritu, porque donde está tu Espíritu, hay libertad".

Compartir

Más recursos

Sponsor


Suscripción gratuita

Te avisaremos cuando agreguemos nuevos recursos. No te enviaremos más de uno o dos mensajes semanales.