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Dios de bondad, sembrador de la tierra nueva
Por tu gracia nuestros ojos vislumbran nuevos horizontes,
en que los oprimidos conozcan la liberación
los tristes, la alegría
el mundo fragmentado la unidad.
Que tu Espíritu encienda la utopía de tu Reino
como llama que no se apaga
hasta encontrar su último sentido.
Que nuestros pasos sean de esperanza,
que nuestros brazos trabajen por la paz
y nuestros labios proclamen, enamorados,
una letanía de pasión por la vida.
Tomado del Libro de Culto
de la última Asamblea del CMI
Porto Alegre, Febrero 2006
Por tu gracia nuestros ojos vislumbran nuevos horizontes,
en que los oprimidos conozcan la liberación
los tristes, la alegría
el mundo fragmentado la unidad.
Que tu Espíritu encienda la utopía de tu Reino
como llama que no se apaga
hasta encontrar su último sentido.
Que nuestros pasos sean de esperanza,
que nuestros brazos trabajen por la paz
y nuestros labios proclamen, enamorados,
una letanía de pasión por la vida.
Tomado del Libro de Culto
de la última Asamblea del CMI
Porto Alegre, Febrero 2006
