El proceso de aconsejamiento prematrimonial
El proceso de aconsejamiento pastoral prematrimonial es una fase significativa en la vida de muchas parejas. Requiere, por lo tanto, cuidado y constante preparación de nuestra parte. Además de eso, la Iglesia Metodista, en los Cánones (2002, pag.278), establece que es deber pastoral “instruir, según las normas establecidas, a los novios para el rito del matrimonio y para los deberes de la vida conyugal”. Esa importante tarea pastoral es, igualmente, factor de contribución para que las vidas del novio y de la novia y, también, de la propia pastora o el propio pastor sean enriquecidas al reflexionar y dialogar sobre la fe cristiana y su relación con los distintos aspectos envueltos en el casamiento.
Este artículo pretende poner en consideración una ruta básica para las sesiones de preparación para el casamiento. Las líneas de reflexión que se siguen no intentan indicar prescripciones, o un modelo único e inflexible. La intención es indicar un campo amplio, dinámico, de referencias pertinentes a un núcleo común, relativamente constante, del contexto del casamiento en diferentes culturas. Estos asuntos deben desdoblarse en otros aspectos, de acuerdo con las necesidades de la pareja y de las circunstancias que los llevan a optar por el casamiento. De este modo, las pautas que se siguen no cubren todas las situaciones y no son normativas.
¿Cuáles serían los objetivos principales de este proceso?
1. Ayudar a la pareja a reconocer, a nivel afectivo y cognitivo, el valor y el significado cristiano y humano del casamiento.
2. Identificar las áreas que, frecuentemente, son fuentes de dificultades, tensiones y conflictos en la relación de las parejas.
3. Motivar a la pareja a desenvolver acontecimientos y medios para enfrentarse, de manera equilibrada y realista, con situaciones de crisis.
