El hincha de la fe, un uruguayo futbolero y no violento
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MONTEVIDEO, Ago 17 (alc). Fue en el 97. Estadio Centenario. El
mas grande de Uruguay. 70 mil personas. Unos carteles dicen Paz si,
Odio no. Luis (no da apellido) con sus 41 a~nos, aparecio un dia
solo con su iniciativa.
Hoy la gente le llama El hincha de la fe. Y va con su mensaje, su
palabra, su presencia y testimonio cada domingo al estadio.
Habla con la gente. Se mezcla con las barras bravas, y les
propone no sin riesgos a los agresivos, que no tiren proyectiles.
Trato de convencerlos - dice - de que los agravios tambien
perjudican a su equipo. Pero algunos hasta me han golpeado.
Un folleto que ha distribuido entre la gente reza si quieres
festejar la salida de tu equipo tira papel picado. Que sea lo
unico que arrojes a la cancha.
Un dia se entusiasmo con la idea cuando un jugador de futbol,
evangelico, Fabio Gimenez, despues de conquistar un gol, mostro
debajo de su camiseta otra que decia Jesus vive .
Lo conoci. Nos hicimos amigos. Desde entonces he querido hacer algo
para que la gente disfrute y no pelee en las tribunas, agrega.
Aprendi del pastor Pablo Aute, gran deportista, que la gente
se relaciona mucho a traves del deporte. Desde entonces este
hincha de la fe como lo llama el publico afirma que la
violencia no se detiene con represion. Critico a veces la
presencia desafiante de soldados. Como provocativa. Cuestiono a
las hinchadas cuando agreden a los contrarios. Y me quejo de los
periodistas por callarse ante hechos y actitudes de violencia.
El hincha de la fe ahora ya no esta solo. Mucha gente acompa~na sus
gestos. Una iglesia evangelica lo respalda y apoya.
Para el proximo domingo mil ni~nos de congregaciones cristianas,
en pleno estadio, diran con su presencia fuertemente inocente y
limpia, que vale mas compartir y competir honestamente que
agredir. Lindo, no?. (fin/eva/evang/jd/529/98).
mas grande de Uruguay. 70 mil personas. Unos carteles dicen Paz si,
Odio no. Luis (no da apellido) con sus 41 a~nos, aparecio un dia
solo con su iniciativa.
Hoy la gente le llama El hincha de la fe. Y va con su mensaje, su
palabra, su presencia y testimonio cada domingo al estadio.
Habla con la gente. Se mezcla con las barras bravas, y les
propone no sin riesgos a los agresivos, que no tiren proyectiles.
Trato de convencerlos - dice - de que los agravios tambien
perjudican a su equipo. Pero algunos hasta me han golpeado.
Un folleto que ha distribuido entre la gente reza si quieres
festejar la salida de tu equipo tira papel picado. Que sea lo
unico que arrojes a la cancha.
Un dia se entusiasmo con la idea cuando un jugador de futbol,
evangelico, Fabio Gimenez, despues de conquistar un gol, mostro
debajo de su camiseta otra que decia Jesus vive .
Lo conoci. Nos hicimos amigos. Desde entonces he querido hacer algo
para que la gente disfrute y no pelee en las tribunas, agrega.
Aprendi del pastor Pablo Aute, gran deportista, que la gente
se relaciona mucho a traves del deporte. Desde entonces este
hincha de la fe como lo llama el publico afirma que la
violencia no se detiene con represion. Critico a veces la
presencia desafiante de soldados. Como provocativa. Cuestiono a
las hinchadas cuando agreden a los contrarios. Y me quejo de los
periodistas por callarse ante hechos y actitudes de violencia.
El hincha de la fe ahora ya no esta solo. Mucha gente acompa~na sus
gestos. Una iglesia evangelica lo respalda y apoya.
Para el proximo domingo mil ni~nos de congregaciones cristianas,
en pleno estadio, diran con su presencia fuertemente inocente y
limpia, que vale mas compartir y competir honestamente que
agredir. Lindo, no?. (fin/eva/evang/jd/529/98).
