El fracaso, los temores y las dudas

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...los tres gigantes del ser humano. No existe joven en el mundo que no haya experimentado alguna de estas situaciones por no decir las tres. Todos en algún momento, frente a alguna decisión, sentimos “dudas” de saber si estábamos en lo correcto o no. Todos alguna vez nos sentimos fracasados ya sea en un trabajo, en el estudio, con algún amigo, en algún deporte, familiarmente hablando o con uno mismo.
Todos alguna vez sentimos temor temor al “fracaso”, temor a la muerte, temor al futuro, temor a ser adulto, temor ante las responsabilidades, temor ante los problemas, o temor a la enfermedad.

Delante de un gigante siempre nos hallamos en desventaja. El gigante nos resulta prácticamente imposible de vencer. Por lo tanto para enfrentarlo debo tener armas o estar lo suficientemente confiado en que puedo con él.

El problema es que no siempre ocurre esto. Piensa en la última vez que te enfrentaste al fracaso. ¿qué hiciste?, ¿a quién recurriste?, ¿te dio resultado?. Piensa en la última vez que te sentiste con temor. ¿saliste corriendo?, ¿buscaste refugio en soluciones instantáneas?... ¿y la última vez que tuviste que tomar una decisión?, ¿dudaste?, ¿buscaste a alguien que decidiera por vos?

Esta sociedad posmoderna en la que vivimos, te invita a no dudar, es más: te invita a no pensar, a hacerle caso a tus sentimientos, a tus impulsos, emociones e intuición. Esta sociedad ya decidió por vos. Pero sabes? La Biblia dice, que “Engañoso es el corazón más que todas las cosas”. El corazón no siempre está en lo cierto. Dios también nos dio inteligencia, conciencia, y nunca te preguntaste por qué: para que la utilizáramos bajo su control. Pero ahí está el problema, nunca lo hicimos.

Por otro lado, esta sociedad, en la que vives, no te enseña el fracaso, sino que te habla del éxito. El secreto del éxito está en tu bienestar, en el auto que conduces, en la cantidad de tarjetas de crédito que puedes acumular en tu billetera, en la cantidad de dinero que puedes gastar en un supermercado, en las noches de viernes o sábados que puedes salir y sumergirte en el descontrol total!! Y en la cantidad de mujeres u hombres con los que hayas podido estar al cabo de un fin de semana. Si no usas determinada marca de ropa, perfumes, calzados, o frecuentas ciertos lugares, "no existes!!". No solo eres un “fracaso”, sino que tampoco tienes un lugar en esta sociedad. Tu eres en la medida de tus logros, vales cuanto tienes.

Sin embargo nosotros te decimos que detrás del fracaso hay una nueva oportunidad. El éxito no está en los logros, sino en el sobreponerse al fracaso. Si tu no fracasas no puedes mejorar, y en la medida en que mejoras creces. La felicidad y éxito de la vida, es la vida y el saber aprovecharla.

Jesús vino al mundo para darte vida, y dártela en abundancia, pero para ello debes saber tomar decisiones.

Frente a la duda, Dios te invita a consultarle a Él. Detrás de la duda siempre hay una decisión que puede conducirte a una vida más saludable o no. Frente a los ofrecimientos de este mundo, alcohol, sexo, drogas, tabaco, actividades ilícitas, juegos, engaños, siempre tienes que decidir. ¿cuál fue la última respuesta a una situación de riesgo?, ¿qué consecuencias han tenido tus últimas decisiones?. La Biblia dice: “Encomienda a Jehová tu camino y confía en Él...”, Él endereza los caminos que están torcidos. Si abres tu corazón y te das cuenta que no fueron felices tus últimas acciones, que te hallas en un camino que parece no tener salida, piensa que Jesucristo es el camino, y es la verdad y es la vida. TODO EN ESTA VIDA TIENE SOLUCIÓN, DEPENDE DE TU DECISIÓN!!.

Si estás frente a alguno de éstos gigantes y sientes que no puedes solo, que no tienes las armas y tu deseo es evadirte o buscar soluciones que solo amortigüen tu batalla, nosotros te desafiamos a luchar!. El arma para vencer es la misma.

Jesús sintió temor, tuvo miedo al fracaso, pero nunca dudó acerca de cuál era su misión. Hoy tienes que saber que EL TE AMA y te quiere ayudar. Por eso te trajo hasta esta página y te motivó a leer este mensaje. Porque te hablo desde mi experiencia y contra ello no hay discusión. Porque soy como tú y porque muchas veces me enfrento a estos gigantes, pero reconozco que solo soy vencedor cuando me humillo y asumo mis limitaciones y le pido a Dios su dirección. Acércate a él, pruébalo. Tu no puedes conocer el sabor de un dulce, hasta que no lo pruebas. Te puedo asegurar que te estás perdiendo el sabor mas delicioso de saber vivir plenamente.






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