Diferente, pero completo
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Hace dos semanas una mujer que conozco me contó que siente gran tristeza porque algo falta en su vida. “Hace tiempo que no tengo amigos” - dijo - “¡Es tan difícil encontrar una amistad verdadera!” Y no la culpo por su decepción: ciertas personas, que consideraba muy queridas, cambiaron su actitud de un momento para el otro, defraudando la confianza y el afecto de esta joven.
Para quienes tenemos una cuenta de correo electrónico, es un clásico recibir todo tipo de mensajes para determinadas fechas especiales. Y el Día del Amigo no es la excepción. Algunos nos escriben con frases hechas, totalmente impersonales. Otros (con un poco más de esmero) an un link que nos remite a una hermosa tarjeta... virtual! ¡Y ni hablar de aquellos mensajes que saturan el espacio de nuestras casillas con sus archivos adjuntados que han sido diseñados con Power Point!
Pero cuando comencé a escribir estas líneas me vino a la mente una frase que escuché hace tiempo: “Dios quiere que seamos personas diferentes”. E inmediatamente apliqué esta declaración a las intrincadas dimensiones de las relaciones humanas y llegué a la conclusión que se trata de otro cliché sin coherencia ni fundamento en el más sencillo análisis del sentido común.
Dios no quiere que seamos personas diferentes (noticia número uno: ya somos diferentes). Dios desea que seamos personas completas (noticia número dos: todavía somos incompletos).
Si usted es honesto consigo mismo, coincidirá en el hecho que no hay nada más decepcionante y gratificante al mismo tiempo que la relación con los demás seres humanos. Pero el problema mayor, y que puede llevarnos a la depresión, es anhelar que los demás hagan lo que no pueden: satisfacer la incesante búsqueda por ser amados, libres y realizados. En otras palabras: ayudarnos a dejar de existir para comenzar a vivir.
Jesucristo dijo: “El que confía en mí, nunca más volverá a tener hambre el que cree en mí nunca más volverá a tener sed” (San Juan 6.35). Creo, pues, que Dios quiere potenciar nuestra individualidad, porque nos creó como personas diferentes, pero también estoy convencido que dejó en nuestras manos la elección de acercarnos a Él para ser completos y llenos de vida.
¿Pensaba leer algo así en esta fecha?
¡Buen Fin de Semana!
Para quienes tenemos una cuenta de correo electrónico, es un clásico recibir todo tipo de mensajes para determinadas fechas especiales. Y el Día del Amigo no es la excepción. Algunos nos escriben con frases hechas, totalmente impersonales. Otros (con un poco más de esmero) an un link que nos remite a una hermosa tarjeta... virtual! ¡Y ni hablar de aquellos mensajes que saturan el espacio de nuestras casillas con sus archivos adjuntados que han sido diseñados con Power Point!
Pero cuando comencé a escribir estas líneas me vino a la mente una frase que escuché hace tiempo: “Dios quiere que seamos personas diferentes”. E inmediatamente apliqué esta declaración a las intrincadas dimensiones de las relaciones humanas y llegué a la conclusión que se trata de otro cliché sin coherencia ni fundamento en el más sencillo análisis del sentido común.
Dios no quiere que seamos personas diferentes (noticia número uno: ya somos diferentes). Dios desea que seamos personas completas (noticia número dos: todavía somos incompletos).
Si usted es honesto consigo mismo, coincidirá en el hecho que no hay nada más decepcionante y gratificante al mismo tiempo que la relación con los demás seres humanos. Pero el problema mayor, y que puede llevarnos a la depresión, es anhelar que los demás hagan lo que no pueden: satisfacer la incesante búsqueda por ser amados, libres y realizados. En otras palabras: ayudarnos a dejar de existir para comenzar a vivir.
Jesucristo dijo: “El que confía en mí, nunca más volverá a tener hambre el que cree en mí nunca más volverá a tener sed” (San Juan 6.35). Creo, pues, que Dios quiere potenciar nuestra individualidad, porque nos creó como personas diferentes, pero también estoy convencido que dejó en nuestras manos la elección de acercarnos a Él para ser completos y llenos de vida.
¿Pensaba leer algo así en esta fecha?
¡Buen Fin de Semana!
