Cuatro momentos de perdón

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Dice el Apóstol Juan, en su primera carta que si decimos que no cometemos pecados, somos mentirosos y hacemos a Dios igualmente mentiroso y que la verdad no vive en nosotros y nosotras. El pecado es una vieja consecuencia de nuestra condición humana, es una conducta adquirida que tiende a convertirse en algo natural para las personas.

¿Acaso por ser algo de todos los días no deberíamos hacer el intento para corregirlo?

Pecar no es el final de la historia. Dios ha provisto para nosotros y nosotras, la posibilidad de enmendarnos, esto se llama perdón.

¿Qué es el perdón? Es algo así como olvidar una deuda. Ya Jesús pagó por nosotros y nosotras y así debemos perdonar a nuestros deudores, como lo enseña en el Padrenuestro. La liturgia reformada o evangélica, es una guía práctica para enseñarnos el perdón como hecho cotidiano en la comunidad de fe cristiana.

Conseguimos en la liturgia reformada un primer paso, se hace un llamamiento público a la confesión, se utiliza un texto bíblico que nos invite al arrepentimiento delante de Dios como comunidad, o se usan unas palabras apropiadamente inspiradas para la ocasión.

Un segundo paso, es el momento silencioso de arrepentimiento personal, porque hay pecados muy personales y particulares que como personas queremos confesar delante de Dios.

Un tercer paso, es la confesión pública y comunitaria de perdón en la cual pedimos a Dios como Comunidad de fe que nos perdone aquellos pecados que públicamente cometemos, mayormente en prejuicio del prójimo y de la sociedad toda. Esto se hace a voz alta y a una sola voz, significando el arrepentimiento colectivo.

El cuarto paso, se da cuando el pastor o quien preside la celebración, lee en voz alta la seguridad bíblica del perdón de Dios, utilizando para eso un texto bíblico que hable del perdón de Dios, como expresión de fe con la cual testificamos unos a otros que Dios nos ha perdonado todos nuestros pecados a través de Jesucristo.

Meditemos un rato en esto:

¿Es necesario que haya un a parte de nuestra liturgia dedicada al arrepentimiento y al perdón? ¿Por qué?

¿Es necesario un momento silencioso para el arrepentimiento de los pecados personales, que no son del dominio público y que quedan en esa relación intima y personal con Dios?

¿Considera usted que es necesario ese momento de confesión comunitaria, en la cual la Comunidad de fe local pueda expresar su arrepentimiento por aquellas cosas que como Cuerpo de Cristo no hacemos en beneficio de nuestra sociedad?

¿Considera necesario el uso del texto bíblico para expresar el perdón de Dios a nuestros pecados personales y comunitarios? ¿Por qué?

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