Confortando a los de Primera Linea
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Confortando a los de la primera línea “...colaborador nuestro...” (v.1c)
2 Timoteo 2:1
“Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús”
Los líderes cristianos están bajo la continua presión de sus responsabilidades y de la excelencia que debe caracterizar sus ministerios. La gente demanda cuidado, el pueblo busca ayuda y en medio de tantas necesidades pasamos por alto que también los líderes necesitan que alguien se dedique a ellos.
Filemón, Apia y Arquipo eran líderes de la iglesia estaban en la primera línea de servicio. Entonces Pablo les dedica una parte de su pequeña carta para saludarlos y confortarlos con palabras de ánimo.
Seguramente conocemos a líderes creyentes que por años nos han ministrado y nos han bendecido. Siervas y siervos del Señor que dedicaron mucho de su tiempo para visitarnos, escucharnos y orar por nosotros. ¿Hemos pensado que ellos también tienen luchas, crisis, desánimo? Jesús conocía las fatigas de sus líderes y gentilmente los invitaba a descansar.
Oración:
"Señor, dirígenos en este día a ministrar a nuestros líderes, y ayúdanos a comprender que ellos también necesitan nuestra consideración y reconocimiento".
2 Timoteo 2:1
“Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús”
Los líderes cristianos están bajo la continua presión de sus responsabilidades y de la excelencia que debe caracterizar sus ministerios. La gente demanda cuidado, el pueblo busca ayuda y en medio de tantas necesidades pasamos por alto que también los líderes necesitan que alguien se dedique a ellos.
Filemón, Apia y Arquipo eran líderes de la iglesia estaban en la primera línea de servicio. Entonces Pablo les dedica una parte de su pequeña carta para saludarlos y confortarlos con palabras de ánimo.
Seguramente conocemos a líderes creyentes que por años nos han ministrado y nos han bendecido. Siervas y siervos del Señor que dedicaron mucho de su tiempo para visitarnos, escucharnos y orar por nosotros. ¿Hemos pensado que ellos también tienen luchas, crisis, desánimo? Jesús conocía las fatigas de sus líderes y gentilmente los invitaba a descansar.
Oración:
"Señor, dirígenos en este día a ministrar a nuestros líderes, y ayúdanos a comprender que ellos también necesitan nuestra consideración y reconocimiento".
