Compromiso con el Amor
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Todos los seres humanos estamos comprometidos con nosotros mismos para alcanzar la felicidad. Pero ¿lo estamos para luchar por lo que se nos ha dado en nuestra vida para ser y llegar a ser, dentro de nuestro propio corazón y alma alcanzando: santidad y perfección, libertad y amor tomando las riendas de la verdadera dicha?
¿Cuántos sabemos que estamos comprometidos con Dios, con nosotros mismos, con quienes nos aman, con quienes nos conocen y aún sólo con quienes de alguna manera se encuentran con nosotros sólo alguna vez en la vida?
¿Cuál y porqué es ese compromiso?
Este compromiso empieza desde el momento en el que tenemos uso de razón. La juventud, es la mejor etapa en la que nuestros compromisos toman fuerza y lo dan todo para poder llegar. Se aprende entonces a no desistir, a continuar a pesar de cualquier obstáculo y a seguir para alcanzar. De esta manera la voluntad se doblega ante el deber, y con el paso del tiempo, aprendemos que el comprometernos es sinónimo de crecimiento en todos los sentidos de nuestra vida, siempre y cuando nuestros compromisos sean para alcanzar el bien y el amor, la paz y la armonía en general.
Podemos comprometernos y no llegar, pero, podemos comprometernos y alcanzar. Todo dependerá de la fuerza del amor que viva en ti para luchar, perseverar y así alcanzar.
¿Cuántos sabemos que estamos comprometidos con Dios, con nosotros mismos, con quienes nos aman, con quienes nos conocen y aún sólo con quienes de alguna manera se encuentran con nosotros sólo alguna vez en la vida?
¿Cuál y porqué es ese compromiso?
Este compromiso empieza desde el momento en el que tenemos uso de razón. La juventud, es la mejor etapa en la que nuestros compromisos toman fuerza y lo dan todo para poder llegar. Se aprende entonces a no desistir, a continuar a pesar de cualquier obstáculo y a seguir para alcanzar. De esta manera la voluntad se doblega ante el deber, y con el paso del tiempo, aprendemos que el comprometernos es sinónimo de crecimiento en todos los sentidos de nuestra vida, siempre y cuando nuestros compromisos sean para alcanzar el bien y el amor, la paz y la armonía en general.
Podemos comprometernos y no llegar, pero, podemos comprometernos y alcanzar. Todo dependerá de la fuerza del amor que viva en ti para luchar, perseverar y así alcanzar.
