Clebrando al Dios de la Creación

0
Leemos a los niños y niñas el salmo 104 (de acuerdo al grupo optaremos por leerlo completo o sólo una parte )

Tratamos que los niños/as respondan con amor y gratitud a Dios, en la medida que vayan descubriendo su poder creativo en el mundo.

Proponer el siguiente ejercicio corporal:

En un clima muy tranquilo, el educador/a va diciendo y haciendo lo que todos/as deben hacer:

Nos hacemos muy chiquitos como una semilla (enrollarse), y estamos dormidos debajo de la tierra.
De pronto se siente un ruido que nos despierta.
Estamos mojados, pero nos gusta y empezamos despacito a movernos, para investigar qué pasó.
Muy despacito vamos creciendo en busca de luz y calor.
Nos encanta el sol y vamos a tratar de alcanzarlo.
Crecemos, crecemos, nos estiramos y estiramos... y aflojamos... descansamos... damos frutos (abriendo bien los brazos y las manos)

Luego del ejercicio elaborar una pequeña huerta, o simplemente observar el crecimiento de una planta a través de las distintas propuestas que aquí presentamos:

1) Plantar una semilla de naranja o limón en un pequeño vaso, con un poco de tierra en el fondo

2) Colocar un semilla de palta de costado, con un centímetro de tierra, humedecer un poco cada día.

3) Colocar zanahoria o remolacha cortadas en rodajas en un recipiente con agua, manteniendo hacia arriba la parte cortada.

4) O una batata con una parte en el agua.

5) O plantar unas semillas en una casco de coco

¡Y tan sólo esperar que crezcan un poco, que se vean las hojitas, y ofrecérselo a....

También se puede hacer un collage con diferentes semillas, hojas, flores, tallos, ramas que los niños/as encuentren

Al finalizar cerrar con una oración compartida en la que los niños/as puedan expresar su gratitud por la creación

Compartir

Más recursos

Sponsor


Suscripción gratuita

Te avisaremos cuando agreguemos nuevos recursos. No te enviaremos más de uno o dos mensajes semanales.