ASUMIENDO EL PECADO
0
0
“... el cual vuelvo a enviarte”
“Tú eres ese hombre” (2 Samuel 12:7)
Hay días en los que nuestros niveles de susceptibilidad emocional parecen estar al borde de la crisis. Basta un mínimo incidente para producir un torrente de volcánicas agresiones. Tan pronto como pasa el momento del arrebato y de la furia loca, nos damos cuenta del daño causado. Se inicia entonces el costoso proceso de reparar lo que hemos destruido.
Onésimo había obrado locamente y ahora estaba sufriendo.
Cuando Pablo se hizo cargo de su discípulo, lo puso de cara frente a su falta. El cristianismo no está para que los creyentes escapen de su pecado, sino para enfrentarlo y superarlo. Pablo amaba a Onésimo como a un hijo, dio su cara por él, pero no cayó en la trampa del amiguismo, ocultando errores propios y ajenos.
Oración:
"Señor, aunque nos cuesta, te agradecemos por el hermano que nos hace ver la falta y nos corrige, por el amigo que nos ayuda a reconocer la necesidad de pedir perdón y de hacernos cargo de nuestros pecados. Líbranos, Señor, de los que buscan apañarnos y justificarnos."
“Tú eres ese hombre” (2 Samuel 12:7)
Hay días en los que nuestros niveles de susceptibilidad emocional parecen estar al borde de la crisis. Basta un mínimo incidente para producir un torrente de volcánicas agresiones. Tan pronto como pasa el momento del arrebato y de la furia loca, nos damos cuenta del daño causado. Se inicia entonces el costoso proceso de reparar lo que hemos destruido.
Onésimo había obrado locamente y ahora estaba sufriendo.
Cuando Pablo se hizo cargo de su discípulo, lo puso de cara frente a su falta. El cristianismo no está para que los creyentes escapen de su pecado, sino para enfrentarlo y superarlo. Pablo amaba a Onésimo como a un hijo, dio su cara por él, pero no cayó en la trampa del amiguismo, ocultando errores propios y ajenos.
Oración:
"Señor, aunque nos cuesta, te agradecemos por el hermano que nos hace ver la falta y nos corrige, por el amigo que nos ayuda a reconocer la necesidad de pedir perdón y de hacernos cargo de nuestros pecados. Líbranos, Señor, de los que buscan apañarnos y justificarnos."
