3399 visitasLa pasión según Mel Gibson - El sufrimiento como mercancía

Por Carlos Valle

BUENOS AIRES, Marzo 24, 2004 (alc). El filme llega –gracias a una bien planeada estrategia de promoción- precedido de una controversia teológica sobre posible acentos de antisemitismo, interpretación de los Evangelios, inclusión de relatos extra bíblicos y mucho más.

En la historia de la Iglesia Cristiana, algunas de estas controversias han alimentado las divisiones, el odio, la persecución y sembrado la muerte. Por eso es importante comenzar mirando este filme a partir de la mirada de los espectadores.

Si bien es importante conocer de cada obra la intención de su autor, no es menos importante conocer qué es lo que en realidad ha leído el espectador. Porque una vez que un filme se proyecta su recepción siempre estará mediada por el espectador no importa las buenas intenciones de realizador o su interés manipulador.

La mayoría de los comentarios más elogiosos y más críticos de “La Pasión de Cristo” provienen de círculos religiosos que han hecho –y no podía ser de otra manera- su propia lectura a partir de sus convicciones y sentimientos religiosos. Gibson hizo todo lo posible para que, especialmente los grupos cristianos y judíos más conservadores, tuvieran acceso previo al filme y lo apoyaran.

Llama la atención que el tema de discusión se haya centrado mayormente en lo que se considera un marcado antisemitismo. Las referencias a las ideas ultra conservadoras de Gibson y las intencionadas referencias al antisemitismo pregonado por su padre, parecen dar un marco para confirmar cualquier sospecha discriminatoria.

La versión final del filme es, en cierta medida, el fruto de las variadas reacciones de los grupos que tuvieron oportunidad de verlo antes de su estreno. Eso le permitió a Gibson ir conociendo la reacción del público (especialmente religioso) y hacer los ajustes necesarios suavizando algunas escenas o cortando texto a fin de que la versión final fuese atractiva pero no excluyente.

Gibson no estaba haciendo nada nuevo. Las exhibiciones pre-estreno son el filtro establecido en Hollywood a fin de evitar que la audiencia no se retraiga y que merme la recaudación. Si la reacción es negativa se procederá a cortar o cambiar.

En “La Pasión de Cristo” como resultado de este test, por ejemplo, se ha quitado una frase con la que el pueblo se hace responsable de la condena de Jesús cuando le dice a Pilato: “Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos”.

Dicha frase erizó la sensibilidad de algunos grupos judíos porque trae el eco de viejas posturas antisemitas que sostuvieron los cristianos, que acarrearon tanto dolor e injusticia, y que quisiéramos ver para siempre erradicadas.

Lo llamativo aquí es que la frase proviene del Evangelio de Mateo. Se podrá argüir sobre la conveniencia o no de llamar la atención a ciertos textos, pero en una película donde la mayor violencia es ejercida por los romanos, aunque los religiosos judíos azuzan el fuego convirtiéndose en los “autores intelectuales” de la condena de Jesús, sólo puede entenderse que se la ha leído desde la perspectiva historia y no de la trama del filme.

Porque leer en este filme una intención antisemita es darle demasiada importancia a los puntos de vista propios de sus críticos. Lo que pasó en el Siglo Primero, pasó. El rechazo a cualquier forma de antisemitismo, como cualquier discriminación, no se logra con el cambio de la historia, sino con la superación de las injusticias.

Si no se tratase de un filme sobre la Pasión de Jesús –en la que el sufrimiento tiene una fuerte connotación teológica- sino de la historia de un hombre desconocido que ha sido condenado injustamente y se nos permite asistir a su juicio, castigo y crucifixión, tendríamos que decir que se trata de un filme sangriento, marcadamente sádico y tendiendo a lo morboso.

En ese sentido Hollywood nos ha dado muestras de cómo, filme tras filme, se puede tensar más la cuerda y aumentar el caudal de violencia.

En su momento, el legendario director de cine estadounidense, Sam Peckinpah -en filmes como “La Pandilla Salvaje”(1969) o “Los Perros de Paja” (1971) - acentuaba la violencia hasta hacerla repulsiva porque creía que era una forma de producir su rechazo.

Más recientemente, QuentinTarantino, con su “Reservoir Dogs” (1992) y últimamente con “Kill Bill” (2003), hizo de la sangre una fiesta del desborde de lo grotesco y de la caricatura.

Gibson parece no estar interesado en llamar la atención sobre la locura de la violencia ni para rechazarla o desvirtuarla. Parece más bien interesado en acentuarla, para señalar que el sufrimiento al que es sometido Jesús es en sí mismo expresión de su misión. Es como si dijera: cuanto más sufre mejor cumple su tarea.

La interminable andanada de golpes que los soldados romanos le asestan a Jesús comienza desde el momento mismo en que lo toman prisionero hasta el instante de ser crucificado. En medio, la larga e interminable escena del azotamiento, donde el cuerpo de Jesús se va como desgajando mientras su sangre brota sin cesar salpicando a los soldados romanos, cuyos rostros se encienden con el brillo del goce sádico.

Como aquí no se trata de una historia sobre la que no sabe cómo va a continuar. La reiterada violencia de la flagelación preanuncia una mayor muestra de crueldad en el acto mismo de la crucifixión. La cual se encuentra enmarcada con una banda musical de tono sombrío y envolvente, mientras se resaltan los sonidos de los látigos y el estrépito de las reiteradas caídas de Jesús.

Esta crueldad creciente se ve matizada mayormente con recuerdos de las charlas de Jesús con sus discípulos donde se destacan sus exhortaciones al amor y los anuncios de su segura pasión.

Se podrá decir que Gibson no falta a la verdad al explicitar que los sufrimientos de Jesús en su pasión fueron dolorosos y crueles. Pero una cosa es explicitarlos y otra usarlos para manipular con una prédica medieval al espectador.

Este uso marcado de la sangre, el sufrimiento, la tradición católica lo ha plasmado en muchas de sus imágenes. Expresa una concepción teológica en la que el sufrimiento -cuanto mayor sea mejor- es motivo de purificación y redención.

Al contrario de los Evangelios, cuya sobriedad sobre la pasión de Jesús son muy destacados, aquí el embeleso del sufrimiento por el sufrimiento mismo hace que las imágenes se reiteren y se ahonden en un juego que puede se torna perverso.

Al mismo tiempo, la presencia de María, la madre de Jesús, se destaca como una presencia cálida y como una compañía esencial en la vida de Cristo. Más que las palabras comparten miradas que lo dicen todo y unos pocos contactos físicos como rozar su mano o besar sus pies. María es una madre cuyo dolor delata su fragilidad pero fortalece su dignidad porque procura denodadamente estar muy cerca de su hijo.

Otra presencia, no muy mencionada en las críticas del filme, es la de Satanás. Aparece en varias oportunidades, como una pálida figura femenina que mira fuera de la trama de la historia.

Husmea en el huerto de Getsemaní mientras Jesús ora para enfrentar su pasión. Como previendo que se avecina un fracaso, augura que ningún ser humano tendrá la fuerza para soportar tal momento. Merodeará luego junto a la multitud teniendo en sus brazos lo que semeja una pequeña criatura pero que resulta ser un enano cuyo demacrado rostro destila en su mirada amarga ironía.

Finalmente, una vez que Jesús ha exhalado su espíritu, aparece emitiendo un desgarrador grito agónico mientras la cámara se va alejando hasta que su figura se esfuma. ¿La culminación del sufrimiento de Jesús es el final de Satanás? Pura conjetura.

En la historia del cine muchos intentos se han hecho por plasmar en imagen y sonido el hecho de Cristo. Algunos resultados fueron grotescos, otros simplemente reflejaron una cultura y teología particular. Así se podría hablar desde la propuesta de Cecil B. De Mille con “Rey de Reyes” (1927) hasta Pier Paolo Pasolini con su “El Evangelio según San Mateo” (1964).

Tal vez lo nuevo en este caso es su marcado acento en la violencia y la sangre, que no se había conocido hasta ahora en este tipo de películas. Llamativamente no es éste el motivo de las polémicas que ha suscitado, sino aspectos básicamente ausentes en el filme.

En su momento Martín Scorcese con “La última tentación de Cristo” (1988) había levantado mucha más polvareda siendo acusado de hereje, lo que trató de ser usado como apreciable motivo de promoción. Pero parece ser que la taquilla no le favoreció demasiado.

Para Mel Gibson la reacción polémica ha sido menor. Lo que parece estar atrayendo grandes audiencias –que se traduce en una abundante recaudación- es la descarnada presencia del sufrimiento, la violencia y la sangre. Para algunos, la religión sigue siendo un buen negocio. (182/2004)

Fuente: ALC

 

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Comentarios de nuestros lectores
Fecha
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Puntaje
Opinión
2004-04-01 04:24:34
angie canto
9
Prefiero la version Reina Valera Isaias 53 y los evangelios son suficientes para llorar. No necesito ver a mi salvador despedazado para creer en El y agradecerle con mi vida lo que hizo por mi. Bienaventurados los que no vieron y creyeron. La sangre del cordero no tiene precio. Ojala y de verdad acerque a la gente a Dios y no sea emocion pasajera.
2004-03-31 19:37:40
José Antonio Neira Segura
7
A ver, esto es para Ana Gonzales, quien trata como prostitutas a actrices que aparecen en el film. Creo que es un comentairo demasiado liviano e infantil, propio de un integrante de una secta el atacar un film que ha dado buenos frutos, seas como sea, pues dice la palabra que por los frutos los conocereis. Si tu vision es de prostitutas y no actrices entonces ellas si necesitan a jesús, no son santas como tu. Porfavor, despierta, si predicas, predica el amor y la misericordia de Dios, Asi es visto en la pelicula,no hay amor mas grande que dar la vida por los amigos. Respeto tu religion o secta, pero deja que las personas que se han sentido tocadas con el film que se acerquen mas a Dios
2004-03-30 02:11:53
ANA GONZALEZ
2
La Pasion de Mel Gibson: $$$ El resumen es este: La violencia fue puesta alli con el proposito de vender, hoy dia no se vende nada si no tiene sangre o muerte, y esto Mel lo sabe muy bien. El es solo un hombre de negocios haciendo billete. Mel, siendo un catolico conservador, y habiendo dado permiso a su hija para internarse como monja, utilizo (por su gran respeto a Dios) tres prostitutas en esta pelicula: Monica Bellucci (Maria Magdalena), Claudia Gerini (esposa de Poncio Pilato) y Rosita Celentano (Satanas). Dos horas de propanda tergiversada del evangelio, empieza y termina con "La Pasion de Maria" y su telepatia. De paso, alguien se dio cuenta de los errores de edicion de la pelicula??? Sera que Mel en realidad le importa muy poco??? Despierta Cristiano.
2004-03-29 13:21:09
nelida sonia ossio mantilla
4
Disculpen, no pretendo ser una autoridad ni en teología ni en cine, pero por Su misericordia llevo caminando con El 30 años y Se de Su amor y Su sufrimiento, si Mel Gibson hizo toda esta parafernalia como comercio o por convicción cristiana no lo sé, no me toca juzgarlo como tampoco al pueblo judío, pero pretender que es demasiado cruenta me parece ingenuo, al igual que pretender dulcificar cualquier atentado es utópico o hipócrita, el sufrimiento de Jesús fue cruel, así de cruel y eso no lo hizo más o menos expiatorio, sólo muestra lo que estuvo dispuesto a dar por tí, por mí ...y por el autor del recurso, y mucho más cruel aún será nuestra respuesta ante ello, porque el énfasis no es el sufrimiento es que El pagó alto precio por tus y mis pecados, no es una historia, es la vida real, con un dolor real similar al de nosotros o peor aún al de nuestros hijos o nuestros padres que terminó en victoria y que aún esa victoria nos es ofrecida por Amor. Asumámoslo en la plenitud de su costo para aceptarlo o rechazarlo pero no podremos mitigarlo, desdibujarlo o ignorarlo más porque fue el precio de nuestros pecados, la tragedia es esa aún más allá del dolor que El eligió llevar
2004-03-29 11:25:12
Dennis Rojas
8
CREO QUE ES UNA PELICULA QUE TIENE DOS SIGNIFICADOS DEPENDIENDO DESDE EL CONTEXTO DEL OBSERVADOR SI LO VEO COMO UNA PELICULA MÁS (COMERCIAL) ES DESAGRADABLE PUES ES MUY CRUEL Y NO TENDRIA SENTIDO VERLA, PERO SI LA VEO COMO UNA PELICULA QUE TRATA DE RECREAR LOS HECHOS HISTORICOS COMO LOS IDIOMAS LOS INSTRUMENTOS, LAS VESTIMENTAS, LAS EXPRESIONES DE LOS DISCIPULOS LA ACTITUD DE JUADAS ETC ES INTERESANTES .../ CLARO EL PUBLICO EN SU MAYORIA SOLO OBSERVA COMO UNA PELICULA COMERCIAL QUE DIOS NOS PERMITA DISERNIR CORRECTAMENTE ESTE FILME.
2004-03-27 19:28:37
nieves rodriguez
10
buen recurso esperemos que todo ese dinero que ha recaudado lo desparrame con los necesitados